lunes, 23 de marzo de 2020

TAREAS 4º ESO-A, SEMANA 23-27 de marzo


Estas son las TAREAS de LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA para el curso 4º ESO-A durante esta SEGUNDA SEMANA.

Vais a realizar unos ejercicios de REPASO. Id haciendo a vuestro ritmo, como podáis. Sin agobios, ni prisas. Me lo enviáis a mi correo electrónico. Podéis copiarlas en el cuaderno o editarlas en un procesador de texto con el ordenador. La fecha tope es este viernes, 27 de marzo, pero si no podéis cumplir este plazo, no hay problema. Me las enviáis cuando podáis.

Recordad que tenéis que hacer estas tareas solo los alumnos de 4º ESO-A.


Lee el siguiente texto y responde a las cuestiones que se plantean sobre él:



Las palabras son, para los hablantes, instrumentos. Las usan y las manejan, las utilizan y las olvidan; no tienen, para ellos, otro sentido que el de servirles. Pero, como dice la canción, «si las viesen con mis ojos...», les aseguro que se darían cuenta de que todas tienen su vida, tienen su historia, tienen —permítanme decirlo— su corazoncito.

Hay palabras que son famosas. Para unas, la fama es solo pasajera; aparecen de repente y todo el mundo las conoce y las nombra; pero, la gente pronto se cansa de ellas, las abandona e incluso llega a detestarlas. Son palabras cuya vida es solo un pequeño y efímero hálito en el largo devenir de la historia. Fistro, yupi, jasp y sus compañeras, descansen en paz.

Para otras, la fama es duradera. Las conocieron, las conocemos y las conocerán. En ellas reflejamos lo que deseamos ser y no podemos; pero, al ser reflejo de un deseo insatisfecho, adquieren un halo de diosas míticas que las aleja de su ser real. Estas palabras tienen una doble vida: una grandilocuente y, a veces, vacía, y otra, vulgar, la de andar por casa en zapatillas y sin maquillar. Democracia, libertad, amor, igualdad, etc.

Otras palabras no tienen tanta suerte, lo importante de su fama no es que sea efímera o duradera, sino que es mala. Algunas de ellas ya la tienen desde su nacimiento (peste, enfermedad, muerte, etc.). Otras la adquieren a lo largo de su vida.

A otras no les acompaña la mala fama, sino la fama de graciosas. De estas, algunas tienen sentido del humor, otras, no; por eso, estas últimas, se hacen, muchas veces, inaguantables. Así, a pesar de su gracia, estas palabras no caen bien a todos: las que para unos son graciosas, para otros, son «graciosillas»; y, para otros, simplemente estúpidas (chisgarabís, carámbanos).

Hasta aquí hemos visto que hay palabras que, por una u otra razón, poseen la tan ansiada, en estos momentos, fama; sin embargo, existen palabras a las que no les gusta la fama.

Entre estas últimas se encuentran aquellas que son elitistas. No bajan a la calle: de la mansión van directamente al club privado, del club privado, a la boutique; y siempre, en limusina. Su círculo de amigos es reducido, muy escogido y difícilmente ampliable (positrón, spin, peptidasa).

Algunas de estas palabras tan elitistas acaban aburriéndose de esa vida y de esos círculos tan cerrados; es entonces cuando salen a la calle. Empiezan con un tímido paseo y, poco a poco, al darse cuenta de que no peligra su integridad, abandonan la limusina, se suben al transporte público y empiezan a frecuentar tiendas de barrio (célula, ADN).

Pero la mayoría de las palabras no son de ninguno de estos grupos. La mayoría son palabras de todos los días. Entre estas hay algunas que siempre están en tu boca, son familiares, amigas o vecinas; te puedes llevar mejor o peor con ellas, pero siempre las tienes presentes (hola, adiós, comer, hablar, ir, etc.). Con otras, las más, la relación es casual, solo te acuerdas de ellas de vez en cuando. Son aquellas que cruzas de forma anónima y de cuya existencia te das cuenta solo en ese pequeño instante en que vuestras vidas se cruzan (reescribir, problematizar, etc.).

Tal vez puedan decir que estoy loco, que son solo palabras; pero, si las vieran con mis ojos, les aseguró que se enamorarían (como yo).


Este texto es una adaptación del artículo "«Si las viesen con mis ojos…» o la vida de las palabras", de Antonio Rifón, publicado el 30-11-2009, en el Centro Virtual Cervantes.



Realiza las siguientes TAREAS SOBRE EL TEXTO:


1. Extrae del texto tres ideas principales y tres ideas secundarias.



2. Define (sin acudir al diccionario) el significado en el texto de las siguientes palabras: integridad, difícilmente, círculos, elitista, palabras.



3. Clasifica el texto desde todos los puntos de vista trabajados.



4. Analiza si este texto cumple o no con las propiedades textuales de adecuación, coherencia y cohesión. Ejemplifica dichas propiedades con palabras o frases del texto.



5. ¿Qué función/es del lenguaje encontramos en el texto? Justifica tu respuesta.


6. ¿Qué figura/s retórica/s encuentras en el texto? Pon ejemplos.



7. Analiza morfológicamente las siguientes palabras, indicando también su estructura morfológica: integridad, duradera, enamorar, familiares, elitistas, casualidades, instantáneas.

Sigue el modelo:

Encuadernados: clasificación morfológica: adjetivo, masculino, plural, dos terminaciones, palabra derivada.

Estructura: en- [morfema derivativo prefijo] + -cuadern- [lexema] + -ad- [morfema derivativo sufijo] + -o- [morfema flexivo de género masculino] + -s [morfema flexivo de número plural]



8. Analiza sintácticamente las siguientes oraciones:

- Tal vez puedan decir que estoy loco.


- Entre estas últimas se encuentran aquellas palabras que son elitistas.


- Las conocieron, las conocemos y las conocerán.


- Les aseguro que se enamorarían de estas palabras.




9. Redacta un texto en el que expreses tu opinión personal sobre el tema que trata el texto (mínimo quince líneas).















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