domingo, 9 de julio de 2017

Poesía modernista

Aquí tenéis algunos poemas modernistas. Os recomiendo, ya sabéis, que analicéis la métrica y localicéis las características de este movimiento y sus autores en los textos. Con ellos, podéis practicar también el comentario de texto. ¡A trabajar! 


Yo persigo una forma que no encuentra mi estilo

botón de pensamiento que busca ser rosa;

se anuncia con un beso que en mis labios se posa

al abrazo imposible de la Venus de Milo.

Adornan verdes palomas el blanco peristilo;

los astros me han predicho la visión de la Diosa;

y en mi alma reposa la luz como reposa

el ave de la luna sobre un lago tranquilo.

Y no hallo sino la palabra que huye,

la iniciación melódica que de la flauta fluye

y la barca del sueño que en el espacio boga;

y bajo la ventana de mi Bella-Durmiente,

el sollozo continuo del chorro de la fuente

y el cuello del gran cisne blanco que me interroga.
                                                 
                                    RUBÉN DARÍO





Era un suspiro lánguido y sonoro

la voz del mar aquella tarde... El día,

no queriendo morir, con garras de oro

de los acantilados se prendía.

Pero su seno el mar alzó potente,

y el sol, al fin, como en soberbio lecho,

hundió en las olas la dorada frente,

en una brasa cárdena deshecho.

Para mi pobre cuerpo dolorido,

para mi triste alma lacerada,

para mi yerto corazón herido,

para mi amarga vida fatigada...

¡el mar amado, el mar apetecido,

el mar, el mar, y no pensar en nada!


                        MANUEL MACHADO





Los que auscultasteis el corazón de la noche,
los que por el insomnio tenaz habéis oído
el cerrar de una puerta, el resonar de un coche
lejano, un eco vago, un ligero ruido…

En los instantes del silencio misterioso,
cuando surgen de su prisión los olvidados,
en la hora de los muertos, en la hora del reposo,
¡sabréis leer estos versos de amargor impregnados!…

Como en un vaso vierto en ellos mis dolores
de lejanos recuerdos y desgracias funestas,
y las tristes nostalgias de mi alma, ebria de flores,
y el duelo de mi corazón, triste de fiestas.

Y el pesar de no ser lo que yo hubiera sido,
y la pérdida del reino que estaba para mí,
el pensar que un instante pude no haber nacido,
¡y el sueño que es mi vida desde que yo nací!

Todo esto viene en medio del silencio profundo
en que la noche envuelve la terrena ilusión,
y siento como un eco del corazón del mundo
que penetra y conmueve mi propio corazón.


                                  RUBÉN DARÍO





Soñé que tú me llevabas
por una blanca vereda,
en medio del campo verde,
hacia el azul de las sierras,
hacia los montes azules,
una mañana serena. 
Sentí tu mano en la mía,
tu mano de compañera,
tu voz de niña en mi oído
como una campana nueva,
como una campana virgen
de un alba de primavera.
¡Eran tu voz y tu mano,
en sueños, tan verdaderas!… 
Vive, esperanza, ¡quién sabe
lo que se traga la tierra!

                       ANTONIO MACHADO




Cuando, dormida tú, me echo en tu alma
y escucho, con mi oído
en tu pecho desnudo,
tu corazón tranquilo, me parece
que, en su latir hondo, sorprendo
el secreto del centro
del mundo. Me parece
que legiones de ángeles,
en caballos celestes
-como cuando, en la alta
noche escuchamos, sin aliento
y el oído en la tierra,
trotes distantes que no llegan nunca-,
que legiones de ángeles,
vienen por ti, de lejos
-como los Reyes Magos
al nacimiento eterno
de nuestro amor-,
vienen por ti, de lejos,
a traerme, en tu ensueño,
el secreto del centro
del cielo.


                JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

Oraciones compuestas y tipos de se



¿Cómo va el veranito? Espero que estéis aprovechándolo bien.

Aquí tenéis más oraciones compuestas que podéis ir analizando.  En este caso, todas ellas tienen alguno de los tipos de se (o algún otro de los pronombres: me, te, nos, os) para que lo vayáis practicando también.

Cualquier duda, ya sabéis. ¡Saludos!



- Los miembros de esta asociación se sienten gravemente injuriados a causa de las críticas que han recibido.

- En su comparecencia el Presidente se refirió a su próximo viaje, que tendrá lugar durante las Olimpiadas de Tokio.

- A lo lejos se oía un ruido de cañones que asustó a los pequeños de la familia cuando nos acercamos.

- Los trabajadores se oponen a la privatización de la empresa, ya que esa situación provocaría su despido.

- Para que esta ley pueda aprobarse, se necesita la mayoría absoluta.

- Ricardo se sentó junto a mí y me puse a temblar inmediatamente.

- Se dice que van a subir los impuestos.

- Dos jóvenes montañeros se perdieron por la densa niebla en la montaña donde habían sido hallados dos cadáveres unas horas antes.

- O nadie se preocupó de los niños, o ha sido un grave error de la policía.

- Se ha estropeado el televisor, pero hemos podido adquirir una más económica en la tienda donde habíamos estado esa misma mañana.

- Se ignora la causa de la grave enfermedad que padece desde hace años mi hermano Pedro.

- Un vago temor se apoderaba de él, mientras caminaba hacia la habitación a oscuras.

- Tú te molestas por todo y yo no aguanto más esta situación.

- De ese asunto nos encargaremos nosotros, aunque tú no lo quieras.

- Juan y Luis se pelean más que vosotros dos.

- Se oían voces en la vieja casa donde vimos luz en la ventana mientras caminábamos.

- Mi vecina se presentó ayer en casa muy apenada porque había perdido los ahorros de toda su vida.

- Próximamente se convocará una asamblea general de accionistas, que contará con el visto bueno de la junta general.

- Las llaves de la vivienda se las entregaremos en breve, tal y como les prometimos en la última reunión.

- Se dieron puñetazos hasta en las orejas ante la atónita mirada de los transeúntes que pasaban por allí.

- Ya te lo dije ayer: "El libro se lo devolverá Juan a Luis".

- Luis y Antonio ya no se saludan porque tuvieron una fuerte discusión tras la entrega de premios que tuvo lugar ayer mismo.

- Ese hombre se defiende muy bien solo, es decir, no necesita que tú le ayudes para nada.

- Se constipó y se metió en la cama, porque tenía una fiebre de cuarenta.

- En el vestíbulo de un lujoso hotel se recibió a los participantes del concurso que ganamos el curso pasado.

- Se contaban chistes más alegres en la fiesta que celebramos ayer.

- Sus compañeros se quedaron realmente impresionados con la noticia y no pudieron reaccionar hasta horas después.

- ¿Es cierto que os ha mordido una rata?

- Los hombres se pasaban la bota los unos a los otros, mientras los animales pacían tranquilos en la sierra.

- Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo, si no quieres helarte de frío.

- Te lo he repetido mil veces y no estoy dispuesto a hacerlo una vez más.

- Nos han encerrado en la clase durante el recreo, porque tuvimos una mala actitud durante la hora anterior.

- Aquel hombre nos miró con la misma curiosidad que siente un gato ante cualquier objeto que se mueva.

- ¿Me habéis oído al final de la clase o necesito utilizar el micrófono?

- Antonio y su novia no se veían desde el mes pasado, aunque hablan a diario por teléfono .

- "El lunes por la mañana te sentirás bien", me dijo la mujer.

- ¿De verdad no os habéis dado cuenta de que estamos cansados de que os comportéis de esta manera?

- Luis se irá de vacaciones mañana, aunque el resto de la familia se quedará en la ciudad unos días más y cogerán un vuelo más tarde-

- Hoy me he levantado muy temprano porque quería terminar el trabajo a tiempo.

- A partir del lunes se expondrán las notas en el tablón de anuncios que está situado en la esquina izquierda.

- Tal y como Juan nos relató aquella mañana, se oyeron gritos en la oscuridad de la noche.

- La mujer de tu hermano se ha comprado unos pendientes de oro para estar a la altura en la ceremonia de entrega de premios.

- Pedro se ocupa del cuidado de sus hermanos pequeños para descanso de su madre, una mujer encantadora, que trabaja de sol a sol en aquella empresa.

- Juan se puso rojo en el momento cuando oímos que llamaron a la puerta.

- Ante la atónita mirada de todos, Luisa se lo dijo ayer por la noche y ya no hubo solución posible.

- Se ha producido un aumento de los precios en el mes de enero a causa de la llegada del euro, pero van a intentar mantener los impuestos.

- ¿A pesar de lo que dicen por ahí, se ducha todos los días antes de clase?

- Se denunciaron las deficiencias educativas en algunos centros de la provincia y la Consejería de Educación tomará medidas para solucionarlas.

- Juan se despertó a las siete con el ruido que producían los suaves ronquidos de su compañero de habitación.

- El instituto se encuentra demasiado lejos de mi casa, así pues debo coger un autobús cada mañana para llegar a clase a tiempo.

- Desde la atalaya donde nos encontramos se ve a los presos en el patio de la cárcel.

- A pesar de que las señales de tráfico estén bien visibles, en las autopistas se circula demasiado rápido y esto acarrea graves e irreversibles consecuencias.

- Aunque tú no te lo creas, ya se lo he preguntado muchas veces sin obtener respuesta alguna.

- Se pegó un tiro en la pierna derecha con una escopeta de caza en la montería que celebramos el otoño anterior.

- ¿No fue aquí donde Juan se mordió la lengua?

- En nuestro instituto se han organizado este año muchas excursiones interesantes a varios lugares, tal y como habíamos acordado.

- Se enseñan tantos idiomas en esta academia que parece la O. N. U.

- Aunque no se han obtenido aún resultados, se busca a los culpables con todos los medios disponibles.

- Se temen las represalias que tomarán tras los graves altercados de la última noche.

- Los ejércitos enemigos temían más la batalla que la derrota.

- Finalmente se anunciaron los horarios por el altavoz y pudimos coger el avión a tiempo para enlazar con el siguiente vuelo.

- Las tropas se aproximaban a marchas forzadas a la ciudad donde serían recibidos con honores.

- Mientras nosotros esperábamos, se recibió a los embajadores en el aeropuerto Leonardo da Vinci, que está en una de las partes más bonitas de Roma.

- A día de hoy todavía no se conocen los nombres de los premiados y me parece increíble. 

- Ya sabemos que en este paraje se está más tranquilo que en la ciudad.

- ¿Es cierto que se peinó Pedro con el cepillo de madera cromada?

- No se esperan noticias del secuestro de Paquito, esto es, la policía sigue a ciegas una investigación que puede prolongarse mucho en el tiempo.

- Se repartieron regalos entre todos los asistentes a la fiesta que celebramos el último día de curso.

- Como ya te he comentado en varias ocasiones, mi hermano se llama Juan, como tu padre.

- ¿Todavía no os han comunicado si se estudiará el caso de tu padre?

- Con la nueva ley se prohíbe el tabaco a los menores de dieciocho años, pero no se soluciona el problema del tabaquismo.

- Tras la ola de calor se secaron las plantas de tu padre y tuvo que repoblar todo el jardín.

jueves, 6 de julio de 2017

¿Realismo o romanticismo?

Parece que una de las cuestiones que más dificultad os ha planteado a lo largo del curso, ha sido el analizar las características de los movimientos literarios a los que pertenece un texto extrayendo las características del mismo.

Por ello, os propongo ahora una serie de textos para que vosotros digáis si pertenecen al romanticismo o al realismo. Debéis justificar esa adjudicación y eso se hace, ya sabéis, señalando las características de cada movimiento que aparezcan en el texto.

¡Ánimo, que seguro que es más fácil de lo que parece! Al final, tenéis las soluciones, pero ¡¡¡NO HAGÁIS TRAMPAS!!! ;))

Si tenéis cualquier duda, ya tenéis mi correo electrónico para poneros en contacto conmigo.



TEXTO 1. 

- ¿Querrá Dios traernos mañana un buen día? –dijo con honda tristeza la señora, sentándose en la cocina, mientras la criada, con nerviosa prontitud, reunía astillas y carbones.

- ¡Ay!, sí, señora: téngalo por cierto.

- ¿Por qué me lo aseguras, Nina?

- Porque lo sé. Me lo dice el corazón mañana tendremos un buen día, estoy por decir que un gran día.

- Cuando lo veamos te diré si aciertas... No me fío de tus corazonadas. Siempre estás con que mañana, que mañana...

- Dios es bueno.

- Conmigo no lo parece. No se cansa de darme golpes, tras un día malo viene otro peor. Me canso de sufrir.

- Pues yo que la señora –dijo Benina dándole al fuelle– tendría confianza en Dios, y estaría contenta... Ya ve que yo lo estoy... Cuando menos lo pensemos nos vendrá el golpe de suerte.



TEXTO 2. 

- ¡Ya llega, ya llega! –murmuraban los socios del Casino apiñados en los balcones, codeándose, pisándose, estrujándose, los músculos del cuello, en tensión, por el afán de ver mejor el extraño espectáculo, de contemplar a la dama hermosa, rodeada de curas, a pie y descalza, vestida de Nazareno.

Como una ola de admiración precedía al fúnebre cortejo; antes de llegar la procesión a una calle, ya se sabía en ella, por las apretadas filas de las aceras, por la muchedumbre asomada a las ventanas y balcones, que “venía guapísima, pálida, como la Virgen a cuyos pies caminaba”. No se hablaba de otra cosa, no se pensaba en otra cosa. Cristo tendido en su lecho, bajo cristales, su Madre de negro, atravesada por siete espadas, que venía detrás, no merecían la atención del pueblo devoto; se esperaba a ::::::::, se la devoraba con los ojos... Enfrente del Casino, en los balcones de la Real Audiencia, otro palacio churrigueresco de piedra oscura, estaban, detrás de colgaduras carmesí y oro, la gobernadora civil, la militar, la presidenta, la marquesa, y otras muchas damas de la llamada aristocracia por la humilde y envidiosa clase media. Obdulia estaba pálida de emoción, se moría de envidia.



TEXTO 3. 

Andábame días pasados por esas calles embebido en mis pensamientos, me sorprendí varias veces a mí mismo riendo como un pobre hombre de mis propias ideas. En semejante situación de mi espíritu, ¡qué sensación no debería producirme una horrible palmada que una gran mano, pegada a un grandísimo brazo, vino a descargar sobre uno de mis hombros, que por desgracia no tienen punto alguno de semejanza con los de Atlante!

No queriendo dar a entender que desconocía este enérgico modo de anunciarse, ni desairar el agasajo de quien sin duda había creído hacérmelo más que mediano, dejándome torcido para todo el día, traté sólo de volverme para conocer quién fuese tan mi amigo para tratarme tan mal. Pero ¿cómo diría el lector que siguió dándome pruebas de confianza y cariño? Echóme las manos a los ojos, y sujetándome por detrás:

- ¿Quién soy? –gritaba alborozado con el buen éxito de su delicada travesura. -¿Quién soy?

- Un animal (irracional) –iba a responderle; pero me acordé de repente de quién podría ser, y sustituyendo cantidades iguales: -Braulio eres –le dije.



TEXTO 4. 

:::::: caminaba a orillas del Sil con la pura luz del alba, e iba cruzando aquellos pueblos y valles, que el viajero no se cansaba de mirar, y que a semejante hora estaban poblados con los cantares de infinitas aves. Si :::::: llevase el ánimo desembarazado de las angustias y sinsabores que de algún tiempo atrás acibaraban sus horas, hubiera admirado sin duda aquel paisaje; pero ahora su único deseo era llegar pronto al castillo de Cornatel y hablar con el comendador Saldaña, su alcaide.

- ¿Qué es lo que pasa? –preguntó el comendador.

- He pensado arrancarla de su convento, pero llevarla a mi castillo ofrece muchos riesgos para ella, y venía a pediros ayuda y consejo.

- Pues traedla a Cornatel, porque si a buscarla vinieren, a fe que no la encontrarán. Junto al arroyo, y cubierta con malezas, al lado de la cruz de piedra, está la mina del castillo, y por allí podéis introducirla. En mis aposentos no entra nadie, y nadie, de consiguiente, la verá.



TEXTO 5. 

Era más de media noche, antiguas historias cuentan,

cuando en sueño y en silencio lóbrego envuelta la tierra,

los vivos muertos parecen, los muertos la tumba dejan.

Era la hora en que acaso Temerosas voces suenan

informes, en que se escuchan tácitas pisadas huecas,

y pavorosos fantasmas entre las densas tinieblas

vagan y aúllan los perros amedrentados al verlas. (...)

Todo en fin a media noche reposaba, y tumba era

de sus dormidos vivientes la antigua ciudad. (...)

Súbito rumor de espadas cruje y un ¡ay! se escuchó;

un ay moribundo, un ay que penetra el corazón,

que hasta los tuétanos hiela y da al que lo oyó temblor.

Un ¡ay! de alguno que al mundo, pronuncia un último adiós.

El ruido cesó,

el hombre pasó

embozado, y el sombrero

recatado a los ojos

se caló. Se desliza

junto al muro de una iglesia

y en la sombra se perdió.

Una calle estrecha y alta, la calle del Ataúd

cual si de negro crespón lóbrego eterno capuz

la vistiera.



TEXTO 6. 

Olas gigantes que os rompéis bramando

en las playas desiertas y remotas,

envuelto entre las sábanas de espuma,

¡llevadme con vosotras!



Ráfagas de huracán que arrebatáis

del alto bosque las marchitas hojas,

arrastrado en el ciego torbellino,

¡llevadme con vosotras!



Nubes de tempestad que rompe el rayo

y en el fuego ornáis las desprendidas orlas

arrebatado entre la niebla oscura,

¡llevadme con vosotras!



Llevadme, por piedad, a donde el vértigo

con la razón me arranque la memoria...

¡Por piedad...! Tengo miedo de quedarme

con mi dolor a solas.



TEXTO 7. 

La fuente brota escondida en el seno de una peña, y cae, resbalándose gota a gota, por entre las verdes y flotantes hojas de las plantas que crecen al borde de su cama. Aquellas gotas, que al desprenderse brillan como puntos de oro y suenan como las notas de un instrumento, se reúnen entre los céspedes y, susurrando, susurrando, con un ruido semejante al de las abejas que zumban en torno de las flores, se alejan por entre las arenas y forman un cauce, y luchan con los obstáculos que se oponen a su camino, y se repliegan sobre sí mismas, y saltan, y huyen, y corren, unas veces con risas, otras con suspiros, hasta caer en un lago. En el lago caen con un rumor indescriptible. Lamentos, palabras, nombres, cantares, yo no sé lo que he oído en aquel rumor cuando me he sentado solo y febril sobre el peñasco a cuyos pies saltan las aguas de la fuente misteriosa, para estancarse en una balsa profunda, cuya inmóvil superficie apenas riza el viento de la tarde [...]. El día en que salté sobre ella con mi Relámpago, creí haber visto brillar en su fondo una cosa extraña..., muy extraña...: los ojos de una mujer.



TEXTO 8. 

Pues, señor, entró don Carlos en la iglesia, como he dicho, por la puerta que llamaremos del cementerio de San Sebastián, y las ancianas y ciegos de ambos sexos que acababan de recibir de él la limosna, se pusieron a picotear, pues mientras no entrara o saliera alguien a quien acometer, ¿qué habían de hacer aquellos infelices más que engañar su inanición y sus tristes horas, regalándose con la comidilla que nada les cuesta y que, picante o desabrida, siempre tienen a manos para con ella saciarse? En esto son iguales a los ricos: quizás les llevan ventaja, porque cuando tocan a charlar, no se ven cohibidos por las conveniencias usuales de la conversación, que poniendo entre el pensamiento y la palabra gruesa costra etiquetera y gramatical, embotan el gusto inefable del dime y direte. (...)

Eran tres las que así chismorreaban, sentaditas a la derecha, según se entra, formando un grupo separado de los demás pobres, una de ellas ciega, o por lo menos cegata; las otras dos, con buena vista, todas vestidas de andrajos, y abrigadas con pañolones negros o grises. La señá Casiana, alta y huesuda, hablaba con cierta arrogancia, como quien tiene o cree tener cierta autoridad; y no es inverosímil que la tuviese, pues en dondequiera que para cualquier fin se reúnen media docena de seres humanos, siempre hay uno que pretende imponer su voluntad a los demás.






SOLUCIONES:

Aquí tenéis el nombre de los autores y el libro al que pertenece cada texto. 
Comprobad si habéis dado con el movimiento literario correspondiente:

TEXTO 1: Misericordia, Benito Pérez Galdós.
TEXTO 2. La Regenta, Leopoldo Alas Clarín.
TEXTO 3. “El castellano viejo”, Larra.
TEXTO 4. El señor de Bembibre, Gil y Carrasco.
TEXTO 5. El estudiante de Salamanca, José de Espronceda.
TEXTO 6. Rima LII, Gustavo Adolfo Bécquer.
TEXTO 7. Los ojos verdes, Gustavo Adolfo Bécquer.
TEXTO 8. Misericordia, Benito Pérez Galdós.


domingo, 28 de mayo de 2017

Literatura de POSGUERRA

Aquí tenéis varios textos, de diferentes géneros y autores, para seguir practicando el comentario. 

¡A TRABAJAR!



TEXTO 1. LEOPOLDO PANERO.


Voy bebiendo en la luz, y desde dentro


de mi caliente amor, la tierra sola 


que se entrega a mis pies como una ola 


de cárdena hermosura. En mi alma entro;

hundo mis ojos hasta el vivo centro 


de piedad que sin límites se inmola 


lo mismo que una madre. Y tornasola 


la sombra del planeta nuestro encuentro.

Tras el límpido mar la estepa crece, 


y el pardo risco, y la corriente quieta 


al fondo del barranco repentino

que para el corazón y lo ensombrece, 


como gota del tiempo ya completa


que hacia Dios se desprende en su camino.




TEXTO 2. LUIS ROSALES


De lirio en oración, de espuma herida

por el paso del alba silenciosa;

de carne sin pecado en la gozosa

contemplación del niño sorprendida;

de nieve que detiene su caída

sobre la paja que al Señor desposa;

de sangre en asunción junto a la rosa

del virginal regazo desprendida;

de mirar levantado hacia la altura

como una fuente con el agua helada

donde el gozo encontró recogimiento;

de manos que juntaron su hermosura

para calmar, en la extensión nevada,

su angustia al hombre y su abandono al viento.





TEXTO 3: LUIS ROSALES


“Acción de gracias por estar a su lado” 

Gracias por abril si siento 
su creciente maravilla, 
gracias por esta sencilla
plenitud de sentimiento,
gracias porque suena el viento 
y entre los álamos reza, 
gracias si, al fin, la tristeza 
se convierte en mi destino, 
gracias, Señor, el camino 
terminará donde empieza.




TEXTO 4: BLAS DE OTERO


Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.

Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.

Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.





TEXTO 5: GABRIEL CELAYA. Las cartas boca arriba


Te escribo desde un puerto,

desde una costa rota,

desde un país sin dientes, ni párpados, ni llanto.

Te escribo con sus muertos, te escribo por los vivos,

por todos los que aguantan y aún luchan duramente.

Poca alegría queda ya en esta España nuestra.

Mas ya ves, esperamos.






TEXTO 6: CAMILO JOSE CELA. La familia de Pascual Duarte

Mi madre, al revés de mi padre, no era gruesa, aunque andaba muy bien de estatura; era larga y chupada y no tenía aspecto de buena salud, sino que, por el contrario, tenía la tez cetrina y las mejillas hondas y toda la presencia o de estar tísica o de no andarle muy lejos; era también desabrida y violenta, tenía un humor que se daba a todos los diablos y un lenguaje en la boca que Dios le haya perdonado, porque blasfemaba las peores cosas a cada momento y por los más débiles motivos. Vestía siempre de luto y era poco amiga del agua, tan poco que si he de decir la verdad, en todos los años de su vida que yo conocí, no la vi lavarse más que en una ocasión en que mi padre la llamó borracha y ella quiso como demostrarle que no le daba miedo el agua.




TEXTO 7: MIGUEL DELIBES. Las ratas


- Si el día de mañana queda algo de mi gestión al frente de la provincia, cosa que no es fácil, será el haber resuelto el problema de las cuevas. Tú volaste tres en tu término, Justo, ya lo sé; pero no se trata de eso ahora. Queda una cueva y mientras yo no pueda decirle al Ministro:”Señor Ministro, no queda una sola cueva en mi provincia” es como si no hubieras hecho nada. Me comprendes, ¿no es verdad?

Justito asintió. Parecía un escolar sufriendo la reprimenda del maestro. Fito Solórzano, el Jefe, dijo de pronto:

- Un hombre que vive en una cueva y no dispone de veinte duros para casa viene a ser un vagabundo, ¿no? Tráemele, y le encierro en el Refugio de Indigentes sin más contemplaciones.

- Aguarda, Jefe. Ese hombre no pordiosea. Tiene su oficio.

- ¿Qué hace?

- Caza ratas.

- ¿Es eso un oficio? ¿Para qué quiere las ratas?

- Las vende.

- ¿Y quién compra ratas en tu pueblo?

- La gente. Se las come.

jueves, 18 de mayo de 2017

TEXTOS TEATRO POSGUERRA

Realiza un comentario de los siguientes textos teatrales:


TEXTO 1

FERNANDO. —Siéntate, Mariana. Es preciso que tengamos una explicación larga y detallada. Pero comencemos por el principio. (Ella se sienta al lado.)
MARIANA. — ¿Y cuál es el principio?
FERNANDO. —Mi vida, antes de conocerte.
MARIANA. —Entonces es un principio largo, porque mi sensación íntima es la de conocerte desde siempre; pero la realidad verdadera es que hace tres meses aún no te conocía.
FERNANDO. —Yo te conocía desde mucho antes…
MARIANA. — ¿Tú?
FERNANDO. — (Acabando la frase.) … aunque no te había visto jamás.
MARIANA. — ¿Eh?
FERNANDO. —Por eso el día que te vi por vez primera creí no poder resistir la impresión. ¡Existías! Existías en la Tierra: no eras una alucinación ni un sueño… Yo llevaba mucho tiempo adorándote, y eso que no te suponía existencia real; te adoraba como a una sombra y me preguntaba mil veces cuál era tu misterio y tu secreto. Y he aquí que un día cualquiera, del modo más simple, como ocurre siempre lo más extraordinario, te encuentro y compruebo que existes de veras en el mundo: que puedo adorarte en ti misma. ¡Y que puedo también descifrar el secreto y el misterio que te envuelve! Cuando te hablé la primera vez lo hice como un insensato… No sé lo que te dije…
MARIANA. — (Sonriendo.) Yo tampoco…
FERNANDO. —Que hicieras, por Dios, un esfuerzo para comprenderme. Que no me confundieses con un galanteador vulgar.
MARIANA. — (Sonriendo.) Sí; algo así…
FERNANDO. —Debía de parecer un loco. No me explico cómo no huiste de mí…


TEXTO 2
Zapo. Bueno, ¿y qué hacemos ahora con el prisionero?
Sra. Tepán. Lo podemos invitar a comer. ¿Te parece?
Sr. Tepán. Por mí no hay inconveniente Zapo, a Zepo. ¿Qué? ¿Quiere comer con nosotros?
 Zepo. Pues…
Sr. Tepán. Hemos traído un buen tintorro
Zepo. Si es así, bueno.
Sr. Tepán. Usted haga como si estuviera en casa. Pídanos lo que quiera.
Zepo. Bueno
Sr. Tepán. ¿Qué? ¿Y usted, ha matado a muchos?
Zepo. ¿Cuándo?
Sr. Tepán. Pues estos días.
Zepo. ¿Dónde? Sr.
Tepán. Pues en esto de la guerra.
Zepo. No mucho. He matado poco. Casi nada.
Sr. Tepán. ¿Qué es lo que ha matado más, caballos enemigos o soldados?
Zepo. No, caballos no. No hay caballos.
Sr. Tepán. ¿Y soldados? Zepo. A lo mejor.
Sr. Tepán. ¿A lo mejor? ¿Es que no está seguro?
Zepo. Sí, es que disparo sin mirar. (Pausa). De todas formas, disparo muy poco. Y cada vez que disparo, rezo un Avemaría por el tío que he matado.
Sr. Tepán. ¿Un Avemaría? Yo creí que rezaría un Padrenuestro.
Zepo. No. Siempre un Avemaría. (Pausa). Es más corto.
Sr. Tepán. Ánimo, hombre. Hay que tener más valor.
Sra. Tepán, a Zepo. Si quiere usted, le soltamos las ligaduras.
Zepo. No, déjelo, no tiene importancia.
Sr. Tepán. No vaya usted ahora a andar con vergüenza con nosotros. Si quiere que le soltemos las ligaduras, díganoslo.
Sra. Tepán. Usted póngase lo más cómodo que pueda.
Zepo. Bueno, si se ponen así, suéltenme las ligaduras. Pero sólo se lo digo por darles gusto.


domingo, 30 de abril de 2017

POEMA CERNUDA

Este es el siguiente poema que vamos a comentar. Analizadlo porque lo vamos a comentar en clase:


PEREGRINO

¿Volver? Vuelva el que tenga,

tras largos años, tras un largo viaje,

consciencia del camino y la codicia

de su tierra, su casa, sus amigos.

Del amor que al regreso fiel le espere.

Mas ¿tú? ¿Volver? Regresar no piensas,

sino seguir libre adelante,

disponible por siempre, mozo o viejo,

sin hijo que te busque, como a Ulises,

sin Ítaca que aguarde y sin Penélope.

Sigue, sigue adelante y no regreses,

fiel hasta el fin del camino y tu vida,

no eches de menos un destino más fácil,

tus pies sobre la tierra antes no hollada,

tus ojos frente a lo antes nunca visto.



Luis Cernuda




viernes, 24 de marzo de 2017

Aquí tenéis los primeros textos de los que os iré subiendo para que vayáis practicando el comentario.

Serán de autores y temática variados, para que trabajéis un poco de todo.

Cada texto tendrá unas breves orientaciones y os aconsejo que los enseñéis para corregirlo y para subir nota.

En este caso, se trata de textos de VANGUARDIA, puesto que ha sido el último periodo literario que hemos visto y nos sirve para enlazar con el siguiente que veremos: la GENERACIÓN DEL 27.



TEXTO 1. Textos dadaístas

Para hacer un poema dadaísta de Tristan TZARA

Coja un periódico.
Coja unas tijeras.
Escoja en el periódico un artículo de la longitud que cuenta darle a su poema.
Recorte el artículo.
Recorte en seguida con cuidado cada una de las palabras que forman el artículo y métalas en una bolsa.
Agítela suavemente.
Ahora saque cada recorte uno tras otro.
Copie concienzudamente en el orden en que hayan salido de la bolsa.
El poema se parecerá a usted.
Y es usted un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante, aunque incomprendida del vulgo.

Un ejemplo: cuando los perros atraviesan el aire en un diamante como las ideas y el apéndice de la meninge señala la hora de despertar programa (el título es mío) premios son ayer conviniendo en seguida cuadros / apreciar el sueño época de los ojos / pomposamente que recitar el evangelio género se oscurece / grupo el apoteosis imaginar dice él fatalidad poder de los colores / talló perchas alelado la realidad un encanto / espectador todos al esfuerzo de la ya no es 10 a 12 / durante divagación caracoleos desciende presión / volver de locos uno tras otro sillas sobre un monstruosa aplastando el escenario / celebrar pero sus 160 adeptos en paso en los puestos en mi nacrado / fastuoso de tierra plátanos sostuvo esclarecerse / júbilo demandar reunidos casi / de ha la uno tanto que le invocaba de las visiones / de los canta ésta ríe / sale situación desaparece describe aquella 25 danza salve / disimulé todo de no es fue / magnífica la ascensión tiene la banda mejor luz cuya suntuosidad escena me music-hall / reaparece siguiendo instante se agitar vivir / negocios que no prestaba / manera palabras vienen esa gente





Poema dadaísta de Pedro Salinas

La niña llama a su padre:
"Tatá, dadá".
La niña llama a su madre:
"Tatá, dadá".
Al ver las sopas, la niña dijo:
"Tatá, dadá".
Igual al ir en tren,
cuando vio la verde montaña
y el fino mar.
"Todo lo confunde", dijo
su madre. Y era verdad.
Porque cuando yo la oía
decir: "Tatá, dadá",
veía la bola del mundo
rodar, rodar,
el mundo todo una bola,
y en ella papá, mamá,
el mar, las montañas, todo
hecho una bola confusa;
el mundo: "Tatá, dadá".




TEXTO 2: Texto creacionista de Gerardo Diego 

¿No os parece, hermanos,
que hemos vivido muchos años en el sábado?
Descansábamos
porque Dios nos lo daba todo hecho.
Y no hacíamos nada, porque el mundo
mejor que Dios lo hizo...

Hermanos, superemos la pereza.
Modelemos, creemos nuestro lunes,
nuestro martes y miércoles,
nuestro jueves y viernes...

Hagamos nuestro Génesis.
Con los tablones rotos,
con los mismos ladrillos,
con las derruídas piedras,
levantemos de nuevo nuestros mundos.

La página está en blanco:
«En el principio era...»



TEXTO 3: Texto surrealista

La Aurora de Federico García Lorca

La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean las aguas podridas.
La aurora de Nueva York gime
por las inmensas escaleras
buscando entre las aristas
nardos de angustia dibujada.
La aurora llega y nadie la recibe en su boca
porque allí no hay mañana ni esperanza
posible.
A veces las monedas en enjambres furiosos
taladran y devoran abandonados niños.
Los primeros que salen comprenden con sus huesos
que no habrá paraíso ni amores deshojados;
saben que van al cieno de números y leyes,
a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.
La luz es sepultada por cadenas y ruidos
en impúdico reto de ciencias sin raíces.
Por los barrios hay gentes que vacilan insomnes
como recién salidas de un naufragio de sangre.





ORIENTACIONES GENERALES:

Recuerda los pasos que hemos estudiado en clase que debemos dar para hacer bien el comentario:

1. No comenzar el comentario hasta no haber entendido correcta y completamente el contenido del texto.

2. Localizar brevemente el texto en su contexto literario e histórico.

3. A continuación, pasa a analizar detalladamente el contenido del texto. Debes prestar atención a aspectos como:

- Tema y argumento.
- Estructura.
- Análisis formal de cada plano de estudio del texto (plano fónico, morfosintáctico y léxico-semántico), en relación con las características de adecuación, coherencia y cohesión. Recuerda que dependiendo del tipo de texto al que te enfrentes, tendrán más relevancia unos aspectos u otros. Por ejemplo, el plano fónico es fundamental en un texto lírico, pero a lo mejor no es significativo en un ensayo.

4. Por último, expresa una valoración personal y un juicio crítico sobre el texto.